MVZ EMCV (EC) Aline Ixtab Morales Estrada
MVZ EMCV (EC) Alejandro Pérez Castañeda
Especialistas en Etología Clínica

En esta ocasión vamos a poner manos a la obra para ayudar a nuestros pequeños a no pasarla mal y disfrutar en compañía de la familia la llegada de los niños para su calaverita.
Si ya se han tenido experiencias donde nuestro perro se muestra con miedo o se la pasa ladrando ante la presencia de otras personas, es mejor proveerle un sitio lejos de la puerta para evitar un momento desagradable para la visita y para nuestro pequeño.
No le vamos a aislar, sólo haremos que un espacio de la casa se vuelva su fortaleza donde nada malo le va a pasar. Primero vamos a crear un sitio de seguridad con su cama o una cobija, donde vamos a darle lo mejor de la vida (premios alimenticios, caricias, juguetes, carnazas naturales, etc.), dicho sitio lo trabajaremos y colocaremos en un espacio de la casa donde pueda ver hacia la entrada, pero exista una gran distancia hacia ella.
Vamos a iniciar colocando una barrera física más no visual que no le permita llegar a la entrada, pero sí verla. Daremos algún juguete que se rellene de alimento enlatado para que lo asocie con momentos de calma. Si tienes oportunidad de comprar feromonas de apaciguamiento para perros, sería ideal para colocarlo en su sitio de seguridad.
También comenzaremos a mostrarle que los humanos son buenos y pueden traerle cosas agradables, para esto le pediremos a nuestros amigos o vecinos que nos ayuden, se acercarán a la puerta y le arrojarán premios a su sitio de seguridad, esto siempre lo realizarán lanzando el premio de abajo hacia arriba y sin acercarse o hacer movimientos bruscos. Siempre que tome el premio que le lanzaron, debemos de premiarle con voz para que sepa que lo está haciendo bien.
Es importante que se haga todo esto semanas antes de que lleguen las visitas para que ya exista una asociación positiva durante el evento importante. En el momento que inicie la llegada de los niños para pedir dulces, él o ella ya deberán de estar en su zona de seguridad con feromonas, la barrera física y un juguete que se rellene o unte de alimento húmedo enlatado.

Si muestra estados de calma ante la llegada de las visitas, deberás premiarle con voz, caricias o premios pequeños suculentos para que sepa que lo está haciendo muy bien, si reacciona de forma negativa, es mejor ignorarle hasta que retome la calma para después premiarle e incrementar la distancia o colocar obstáculos que no le permita ver tan fácil a la visita.
En caso de que sea la primera vez que viva una experiencia como ésta, podremos trabajar un sitio de seguridad y si es necesario utilizarlo, estará listo para el evento. Vamos a adquirir las feromonas y una bandana para que el día del evento la podamos colocar en su cuello con las feromonas impregnadas. El día de la calaverita vamos a colocar su collar fijo o pechera y correa para que tengamos un mejor manejo, no debemos de tener la correa tensa para evitar que se estrese y se genere un mensaje incorrecto.
El que sepa sentarse podría ayudar a que en ocasiones haya momentos de calma cuando las personas estén presentes, pero cuidado, no lo intentes usar para que parezca soldadito, sólo es para ayudarle a que la calma vuelva a él o ella. Podrá recibir de la mano de las visitas premios alimenticios o bien, premiarle nosotros cuando esté relajado.
Intenta dar recesos entre cada visita para evitar que se estrese o se emocione de más, así que su sitio de seguridad puede ser útil para que pueda descansar y estar listo para seguir repartiendo dulces.
Recuerda que ningún niño o niña podrá tocarle la cara, patas o cola. Si queremos que disfrute las caricias deberán de ser suaves en cuello, pecho y dorso, pero sobre todo siempre bajo la supervisión de un adulto.
Ahora sí, estamos listos para disfrutar el momento y que nuestro perro la pase de maravilla.

Ahora sí, estamos listos para disfrutar el momento y que nuestro perro la pase de maravilla.

